El Centro Madre de Dios de Almonte celebró el Día del Mayor con una jornada de convivencia en la que residentes, trabajadores y familiares compartieron música, charlas y aperitivos en los jardines. El momento central fue un homenaje muy especial a la residente de más edad.
Un homenaje a toda una vida
Con este reconocimiento el centro honrar la trayectoria de la residente más mayor y, a través de ella, la de todos los mayores que forman parte de la casa: su experiencia, su memoria y todo lo que siguen aportando a quienes les rodeamos.
Música, charlas y convivencia en los jardines
A lo largo del día se desarrollaron diferentes actividades en las que participaron residentes, trabajadores y familiares. Los jardines del Centro acogieron música, charlas y unos aperitivos que convirtieron la celebración en una auténtica fiesta de familia.
Jornadas como esta reflejan lo que el centro busca ser cada día: un hogar donde los mayores se sientan queridos, acompañados y protagonistas.



