El pasado sábado 29 de agosto, el Hogar de Niños Impedidos Don Orione (HONIM) en Barquisimeto vivió una celebración profundamente significativa al conmemorar sus 44 años de dedicación al cuidado, protección y amor por los niños más vulnerables. Una fecha que reafirma el compromiso orionista de estar al lado de las «perlas preciosas» de nuestra institución, recordándonos que cada paso andado ha sido guiado por la fe y la compasión.
La jornada de acción de gracias comenzó a las 10:30 a.m. con un rosario comunitario y la celebración de la Santa Misa, presidida por el P. Bogmsa B. Simfeya, director de HONIM. Este acto inicial marcó el tono espiritual de la ceremonia, recordándonos que cada acción en favor de los niños es un acto de fe y amor, un reflejo del espíritu que Don Orione sembró hace tantos años. Seguidamente, se proyectaron emotivos testimonios de vida que narraron historias de transformación, esperanza y superación; historias que son el reflejo vivo de la misión orionista en acción, que demuestran cómo el amor incondicional cambia vidas.
Un momento especial y profundamente emotivo de la celebración fue el reconocimiento a todos aquellos que dedican su vida a la misión de HONIM. El personal administrativo, quienes gestionan recursos y visión, fueron honrados por su trabajo silencioso pero fundamental. Las madres cuidadoras y enfermeras, manos y corazones que atienden con ternura cada día, recibieron el agradecimiento sincero de la comunidad orionista. El personal de planta, esos pilares invisibles que hacen posible el funcionamiento diario de la institución, fue reconocido por su dedicación constante. También fueron honradas las mujeres de la Acción Voluntaria de Hospitales, las Damas Azules, quienes con fe inquebrantable se entregan a la causa. Y no podemos olvidar a los voluntarios y bienhechores, amigos cercanos que creen profundamente en nuestra causa y hacen posible que el milagro diario continúe. Cada uno de ellos, sin excepción, es protagonista de la historia de HONIM.
La festividad concluyó con un compartir fraterno y una serenata de cumpleaños, momentos de alegría y hermandad que reafirmaron los lazos comunitarios y el espíritu familiar que caracteriza a nuestra institución. Más allá de los números y las estadísticas, estos 44 años representan 44 años de abrazos, cuidados, educación y amor incondicional para niños que merecen lo mejor de nosotros. Son 44 años de historias de superación, de pequeñas y grandes victorias, de vidas tocadas por la gracia y la misericordia.
En la Fundación Luis Orione, renovamos cada día nuestro compromiso con el legado del Padre Luis Orione: «Hacer el bien siempre a todos». Este aniversario no es un punto final, sino un punto de partida para seguir creciendo, innovando y multiplicando el impacto de nuestra misión. Convocamos a la comunidad, a amigos y bienhechores a ser parte de esta historia que continúa escribiéndose con actos de amor. Cada contribución, cada gesto, cada oración suma en la vida de nuestros niños y fortalece nuestro compromiso de ofrecerles un futuro lleno de esperanza.
«Las perlas preciosas merecen ser brilladas con amor. En HONIM, ese es nuestro compromiso diario.»



