La devoción a la Virgen del Rocío ha marcado recientemente la vida del Centro de Mayores Madre de Dios, reuniendo a residentes, familias, trabajadores y laicos orionistas en torno a una misma fe.
Durante varios días, distintos grupos de residentes visitaron el santuario de El Rocío en una iniciativa organizada por Inmaculada, animadora del centro, con la colaboración de Nacho e Irene, fisioterapeuta y terapeuta ocupacional respectivamente. La propuesta combinó la dimensión espiritual con el bienestar físico, incluyendo un paseo por la aldea que permitió a los mayores disfrutar del entorno y del aire libre.
En paralelo, el grupo de laicos de Don Orione vinculado al centro cerró el curso con una Eucaristía presidida por el padre Pablo ante la imagen de la Virgen del Rocío, seguida de un aperitivo compartido en un ambiente de fraternidad. Un cierre de etapa que resume bien el espíritu de la Pequeña Obra de la Divina Providencia: caminar juntos, cuidar a los más vulnerables y construir comunidad desde la fe.



