El Centro Don Orione de Posada de Llanes ha vuelto a reunir a residentes, trabajadores y colaboradores en torno a una de las celebraciones más arraigadas de la cultura asturiana: el Amagüestu. Con la llegada del otoño, el centro organizó una jornada festiva en la que no faltaron las castañas, la sidra dulce y los bailes tradicionales, todo ello en un ambiente de alegría compartida y participación colectiva.
Los asistentes se dividieron en grupos, cada uno identificado con un distintivo otoñal que aportó color y simbolismo a la celebración. La jornada comenzó con música y baile para entrar en calor, una manera animada de dar la bienvenida a la fiesta y preparar el cuerpo para el resto de actividades.
Castañas, sidra y Danza Prima para mantener viva la tradición
Una vez preparados los tradicionales cucuruchos de papel, todos fueron pasando por turnos a recoger las castañas asadas y la sidra, que pudieron degustar en un ambiente de camaradería y alegría. El aroma de las castañas recién hechas y el sabor de la sidra acompañaron los momentos de encuentro, evocando la esencia más popular del otoño asturiano.
La jornada culminó con la Danza Prima, una de las expresiones folclóricas más significativas de Asturias, que permitió a todos los presentes unirse en un último gesto de unidad y tradición. Con esta actividad, el Centro Don Orione ha querido no solo mantener viva una costumbre ancestral, sino también fomentar la convivencia intergeneracional y la identidad cultural propia del entorno en el que se integra.





