La Obra Don Orione continúa desplegando una atención integral en Caraballeda, en el estado venezolano de La Guaira, en respuesta al terremoto que sacudió la región hace semanas. A través de la parroquia Nuestra Señora de la Candelaria, religiosos, voluntarios y colaboradores combinan asistencia humanitaria, cuidado sanitario, acompañamiento espiritual y apoyo educativo a niños y familias afectadas.
Acompañamiento espiritual: consuelo y esperanza para miles
El acompañamiento espiritual constituye uno de los pilares de esta labor. La comunidad parroquial ha querido estar especialmente próxima a quienes han perdido seres queridos o atraviesan momentos de dificultad.
La Santa Misa se celebra diariamente en dos horarios — 7:30 de la mañana y 5:30 de la tarde — convirtiéndose en espacio de consuelo, oración y esperanza. Durante el último mes, aproximadamente 9.000 personas han participado en las celebraciones litúrgicas.
Además, entre 15 y 20 responsos diarios se han ofrecido por las víctimas, sumándose otros 35 responsos específicos y 150 realizados en el sector Los Silos de La Guaira, consolidando el trabajo de duelo y paz espiritual.
Ayuda humanitaria: cubriendo necesidades urgentes
Desde el primer momento se activó un dispositivo de ayuda humanitaria para atender las necesidades más urgentes de la población afectada.
Hasta mediados de julio se habían distribuido al menos 1.300 kits de alimentos preparados a partir de donaciones, incorporando más de 2.046 productos no perecederos. Esta labor ha continuado en los días posteriores, sumando ya otras 649 entregas adicionales.
La distribución de agua potable también ha sido prioritaria: se han entregado 1.000 paquetes de agua mineral —equivalentes a más de 5.000 litros— junto con 500 cajas de electrolitos, continuada posteriormente con 562 paquetes adicionales y 429 unidades más de electrolitos.
Más de 300 kits de higiene personal también han sido distribuidos para preservar condiciones básicas de salud y dignidad entre los afectados.
Atención sanitaria especializada para 668 personas
La atención sanitaria representa otro de los grandes pilares de la respuesta de Don Orione. El dispensario médico impulsado por la organización ha atendido a 668 personas ofreciendo consultas en distintas especialidades según las necesidades de la población.
Medicina General concentra el mayor número de atenciones con 231 consultas, seguida del servicio de Psicología que ha acompañado a 147 personas afrontando las consecuencias emocionales del desastre.
También se han prestado 126 consultas de Medicina Interna, 82 sesiones de Fisioterapia, 58 atenciones pediátricas y 16 consultas de Ginecología e Imagenología Obstétrica.
El dispensario ha distribuido gratuitamente 677 medicamentos y 500 insumos sanitarios, entre ellos analgésicos, antibióticos, vendas, guantes y otros materiales imprescindibles para la recuperación.
La Escuela Mamá Carolina: recuperando la normalidad y la esperanza
La Escuela Mamá Carolina se ha convertido en un espacio donde los niños recuperan poco a poco la normalidad, continúan aprendiendo y se sienten acompañados en medio de una situación extraordinariamente difícil.
Actualmente, 60 niños participan de forma activa en este proyecto atendidos por seis maestras voluntarias y 14 jóvenes facilitadores del grupo juvenil Manantial que ofrecen acompañamiento personalizado.
Cada semana se desarrollan 20 horas de actividades académicas, lúdicas y de contención emocional, permitiendo que los menores procesen el trauma y continúen su formación.
El carisma de San Luis Orione en acción
Todo este trabajo refleja el carisma de San Luis Orione, que invitaba a reconocer a Cristo en el rostro de quien más sufre. Hoy, esa inspiración continúa haciéndose realidad en Caraballeda gracias al compromiso de religiosos, voluntarios, profesionales y benefactores que con su generosidad están permitiendo que cientos de familias recuperen la esperanza.
La labor continúa. La Fundación Luis Orione mantiene su compromiso con las víctimas del terremoto, convencida de que en tiempos de crisis, la fe, la solidaridad y el amor al prójimo son los verdaderos pilares que reconstruyen comunidades.
La Fundación Luis Orione continúa trabajando en Venezuela y otras regiones del mundo, ejecutando proyectos de asistencia social, atención sanitaria, educación y acompañamiento espiritual a las poblaciones más vulnerables, en el espíritu del Beato Luis Orione.



