Siguiendo esta visión de cómo ha de ser la relación con nuestras residentes y, por todo lo anterior, y queriendo dar un paso más en la mejora de la atención y de cara a los cambios normativos próximos, además de cumplir con ODS propuestos por UN, el Centro pone en marcha en marzo de 2013 la implantación del Modelo de Atención Centrada en la Persona (MACP).
Este modelo supone un cambio fundamental hacia una atención individualizada de nuestros residentes donde se da importancia a aspectos tan básicos como la autonomía y la dignidad personal (piedra angular del modelo); la historia de vida; la individualidad, el proyecto de vida personal (ambas presentes en el PAI); el aprovechamiento de las fortalezas y capacidades personales en vez de centrarnos en las limitaciones; en la generación de ambientes familiares, hogareños; el uso de actividades significativas y adaptadas; la interdependencia de todos como familia (residentes, trabajadores, familias, voluntarios…); la aceptación incondicional de la multidimensionalidad de cada uno y de los cambios en el ciclo vital del mayor. Además de la mejora de las condiciones del entorno familiar, de los/as profesionales que trabajan con él/ella y de la propia organización residencial.
Como se puede observar, este modelo incluye la mayoría de los postulados que ya D. Orione venía proponiendo desde primeros del siglo pasado. De ahí la importancia y la necesidad de implantar este modelo.
Desde estas premisas, se crearon de dos Unidades de Convivencia, donde residen una veintena de residentes respectivamente, en las que se procura una atención individualizada, donde el Auxiliar de referencia es quien, de acuerdo con la persona y el personal técnico, o su familia en caso de que no pueda, se encarga de supervisar y ayudar a realizar su Plan de Vida, el cual se basa en la Historia de Vida y su Proyecto Vital aun cuando sus capacidades físicas y cognitivas no lo permitan.
Juan Jesús Martín Guitart
Máster en Gerontología
Psicogerontólogo