El Centro de Mayores Madre de Dios de Almonte ha cerrado el mes de diciembre con un intenso calendario de actividades que han reforzado tanto la calidad asistencial como el ambiente festivo, en un esfuerzo conjunto entre residentes, profesionales y colaboradores externos. Las mejoras en las instalaciones, el compromiso del personal y el protagonismo de los mayores han sido los pilares de unas semanas cargadas de sentido comunitario y cuidado mutuo.
Uno de los hitos más destacados del mes ha sido la inauguración de los cinco comedores reformados y completamente equipados, gracias a la donación de la empresa de cocina Medirest. La jornada se celebró con un menú especial ofrecido a los residentes y un aperitivo de cortesía para el personal del centro, en un gesto de agradecimiento que puso de relieve la colaboración entre empresa y servicio público.
Navidad solidaria y participación activa de los mayores
Como cada año, la animadora sociocultural del centro impulsó la tradicional Cesta de Navidad Solidaria, una iniciativa destinada a recaudar fondos para las actividades del taller de animación, en el que los propios residentes participan de forma activa. Esta acción se suma a otras como la decoración navideña de las instalaciones, realizada de forma conjunta por usuarios y trabajadores, y que ha llenado de color y simbolismo cada rincón del centro.
También en el marco navideño, se organizó un emotivo vídeo de felicitación de las fiestas, protagonizado por los residentes y el personal, y se celebró una cena especial para los trabajadores, en un ambiente festivo y de compañerismo. Como detalle de agradecimiento, cada empleado recibió una bola de Navidad artesanal elaborada por los propios mayores en el taller, en una muestra de cariño y reconocimiento que refuerza los vínculos intergeneracionales.
Mejoras técnicas y formación para reforzar la seguridad
Además de las celebraciones, diciembre ha sido también un mes de mejoras técnicas y organizativas. Se ha renovado la telefonía en todo el centro, mejorando así la comunicación interna y externa, y se ha impartido la formación anual al personal sobre actuación ante emergencias. Como parte de este programa, también se ofreció una charla informativa a los residentes para fomentar la autoprotección y la conciencia preventiva.
La capilla del centro, por su parte, ha sido especialmente engalanada para estas fechas, en un gesto que refleja la centralidad de la vida espiritual en la comunidad del centro, y que ha acompañado las celebraciones litúrgicas propias del tiempo de Navidad.




